Jerry Rivera
Tras 12 de carrera y más de cinco millones de discos vendidos, Jerry Rivera ha dejado atrás su “cara de niño” para comenzar un período de madurez personal y artística que su nuevo álbum “Rivera”, pone de manifiesto desde el primer corte y también primer sencillo promocional: “Quiero”, una impresionante balada que va a sorprender no sólo a sus más fieles seguidores, sino también a todos aquellos que aún no han descubierto a este artista puertorriqueño de impresionante figura y mirada penetrante que provoca suspiros de pasión en las mujeres. Aunque Jerry no se considera un sex-symbol: “Salgo bien en las fotos”, comenta.
La evolución natural de Jerry durante los últimos años le ha sacado del mundo de la salsa en el que se encontraba inmerso desde el principio de su carera y que tan buenos resultados le dio, incluyendo 3 nominaciones al Grammy, para lanzarlo a un panorama musical más amplio, de horizontes más abiertos y con mayores perspectivas artísticas. “Definitivamente uno cambia”, afirma, “Hay que evolucionar con el tiempo y el público quiere sentir esos cambios”.
Por una parte, su compromiso con la música le hace sentir la necesidad de explorar otros géneros y, por otra, sus propias cualidades como intérprete le exigen nuevos caminos en los que desarrollarse. Su capacidad de trabajo en una de sus armas principales, al igual que su autenticidad y entrega.
Nacido en Santurce, Puerto Rico, en una familia de profunda vocación musical, Jerry descubrió la música al mismo tiempo que la vida. Su padre, Edwin Rivera, cantante en un trío muy popular de la isla, y su madre, Sandy, compositora y también cantante aficionada, le inculcaron el amor por la música desde muy pequeño.
A los 15 años, se le presenta la oportunidad de grabar un disco y de esta forma comienza su carrera profesional con “Empezando a Vivir”, su primer álbum. El segundo, “Abriendo Puertas”, le significó precisamente eso: le abrió las puertas al éxito. Tres de los temas del disco alcanzaron los primeros puestos en las listas de Estados Unidos, Puerto Rico y varios países latinoamericanos, llegando al Doble Disco de Platino. Después vendría “Cuenta Conmigo” que consiguió 10 Discos de Platino en Latinoamérica y Estados Unidos y le llevó a ganar 2 Premios Lo Nuestro como Mejor Disco del Año y Mejor Intérprete Masculino. El álbum superó el millón de copias vendidas en todo el mundo y la compañía discográfica a la que pertenecía le entregó el Globo de Cristal, por alcanzar tal cantidad de ventas por ese trabajo, rompiendo el record que mantenía el mítico álbum “ Siembra” de Rubén Blades y Willie Colón.
En 1993, su cuarto álbum, “Cara de Niño”, superó aún el éxito del anterior, deparándole otro Premio Lo Nuestro como Artista del Año, el Billboard al Mejor Álbum Tropical y su primera nominación al Grammy. El disco fue Triple Platino en Estados Unidos y Doble Platino en Venezuela y Centroamérica. Jerry continuó su carrera de éxitos con los álbumes: “Lo Nuevo y Lo Mejor” (1994), “Magia” (1995) y “Fresco” (1996) que le valió otra nominación al Grammy.
Siguieron “Ya No Soy el Niño Aquél” y “De Otra Manera”, con el que volvió alcanzar el millón de copias en Estados Unidos, certificado por la RIAA como Disco de Platino, y una tercera nominación al Grammy. El disco contenía el tema “Ese”, primera incursión de Jerry en la balada, que le mantuvo varias semanas en el número 1 entre los temas más populares de las taquilleras Billboard.
Tras un nuevo álbum, “Para Siempre” (2000), Jerry Rivera firma contrato con BMG US Latin, encontrando, como él dice, “La novia perfecta ... Tenemos la misma visión de donde queremos conducir mi carrera y de los estilos musicales que queremos experimentar”.
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